Mis mil y nulos hombres.
Mi suerte con los hombres no es suerte, ellos me miran, los miro, me sonríen, los miro, se sonrojan, me sonrojan, me volteo y se van.
Sé que
Lo bonito de nuestro coqueteo son las miradas.
También sé que
Lo malo de nuestro coqueteo es la basura que cargamos en ellas.
Coquetéame hasta el alma.
Coquetéame hasta el alma.
