Mi lucha por ti no comenzó tras la explosión de nuestra relación.
Mi lucha por ti empezó desde antes.
Mi lucha por ti comenzó al demostrarme a mí y a todos los que me decían que no me merecías, que no eras mi tipo, que me consiguiera alguien más atractivo, alguien mejor... que era incorrecto.
Mi lucha por ti comenzó al yo tratar de seguir por ti, por nosotros, cada vez que intentaba de sabotear la relación una y otra vez. Era luchar contra lo que sabía y lo que debía ser.
Mi lucha por ti fue ver a Julio una y otra vez para estar segura que lo que sentía por ti era muchísimo más fuerte de lo que jamás pensé que sentiría.
Mi lucha por ti era traicionarme a mí misma, tener certeza de la realidad pero no dejarme caer, y si caía y tú me levantabas; ello consistía en seguir.
Mi lucha por ti fue ser sincera a pesar del dolor que me causaba serlo.
Mi lucha por ti fue tratar de moldear mis ideales para adaptarlos a los tuyos y crear algo juntos.
Mi lucha por ti fue obligarme a acomodar piezas en mi vida para poder estar a tu lado.
Mi lucha por ti fue preguntarte qué es lo que estaba mal contigo, y que a pesar de que tú decías que nada, yo lo sabía y trataba de estar ahí para que ese mal terminara.
Mi lucha por ti fue creer en ti.
Tal vez somos tan diferentes que no te das cuenta de ello. Crees que la lucha es estar ahí, sobre la persona una y otra vez, estando tan presente que la otra persona no tenga tiempo de pensar en otra cosa que no sea en ti.
Yo sabía que en el fondo no era tan especial para ti como me hacías creer, siempre lo supe. Sin embargo quise hacerme a la idea que tu familia te abrumaba tanto que no podías pensar en nada más. Pero no, no era eso y en el fondo siempre lo supe y sin embargo no quise alejarme de ti.
Mi lucha por ti fue el querer estar contigo y el saber que muy dentro de tu corazón no lo esperabas.
Ahora entiendo todo, cada detalle que se me quedaba grabado de cada platica, todo tiene sentido y lo peor es saber que luché tanto por estar contigo que dejé herirme.